Autofinanciación y concurso de acreedores: guía completa

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Autofinanciación o financiación interna

La financiación interna o autofinanciación está constituida por los beneficios no distribuidos que se retienen en la empresa para financiar el mantenimiento o la ampliación de su actividad. Es decir, son fondos que la empresa obtiene sin acudir a instituciones financieras ni solicitar nuevas aportaciones a los socios.

Tipos de reservas

  • Reservas legales: son las obligatorias por ley. Se debe retener un mínimo del 10% del beneficio anual hasta que esta reserva alcance el 20% del capital social.
  • Reservas estatutarias: se constituyen según lo acordado en los estatutos de la empresa.
  • Reservas voluntarias: son aquellas acordadas libremente por los socios.

Autofinanciación de mantenimiento

La autofinanciación de mantenimiento trata de conservar intacta la capacidad productiva de la empresa. Está formada por:

  • Amortizaciones: reflejan la pérdida de valor de los equipos productivos. Su importe se incluye en los costes de producción y permite recuperar la inversión al final de la vida útil del bien.
  • Provisiones: son fondos que la empresa constituye para cubrir riesgos o posibles pérdidas futuras. Mientras no se utilicen, se consideran una forma de autofinanciación.

Fases del concurso de acreedores

1. Evaluación de la situación

En primer lugar, se lleva a cabo una evaluación de la situación. Los administradores determinarán, en un plazo de dos meses, el conjunto de bienes y derechos que la empresa destina a satisfacer a los acreedores. Finalmente, elaborarán un informe sobre la situación.

En cualquier momento, la empresa puede solicitar el fin del concurso, siempre que sea aceptado por el juez y por los administradores.

2. Solución del proceso

En segundo lugar, se lleva a cabo la solución del proceso, que puede tomar dos caminos:

  • Convenio de acreedores: se pacta con los acreedores una reducción del importe de la deuda o un aplazamiento de los pagos para ampliar el tiempo de recuperación. Si los acreedores lo aprueban y se considera viable la empresa, esta continúa su actividad.
  • Liquidación de la sociedad: tiene lugar cuando no es posible llegar a un acuerdo con los acreedores o cuando no se cumple el convenio. Como el patrimonio liquidado no alcanza para pagar a todos los acreedores, existe un orden de preferencia que protege a los más débiles y deja en último lugar a los socios y a los responsables de la mala gestión.

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