La crisis final del franquismo (1970-1975)
La crisis final del franquismo
En el fracaso del proyecto de asociaciones dentro del Movimiento, presentado por Fernández Miranda en 1970, que Carrero no apoyó por miedo a que el asociacionismo derivase en la formación de partidos políticos. La evidencia de la crisis aumentó la protesta obrera y estudiantil, a través de huelgas y manifestaciones, y los grupos de oposición comenzaron a hablar de la necesidad de preparar organizaciones unitarias para reivindicar la democratización del país y evitar la continuidad del régimen.
El gobierno de Carrero Blanco
En junio de 1973, Franco aplicó por primera vez la separación entre la jefatura del Estado, reservada para él, y la del Gobierno, prevista en la Ley Orgánica de 1967, nombrando a Carrero Blanco presidente del Gobierno. Este formó un gabinete repleto de miembros del Opus Dei, pero sobre todo de «franquistas puros». El objetivo de mantener la unidad de las fuerzas franquistas, despejar las tensiones internas, preparar el futuro relevo en la jefatura del Estado y atajar la creciente protesta en las calles se vio frustrado.
El 20 de diciembre de 1973, cuando debía iniciarse el juicio contra diez dirigentes de CCOO, con su líder Marcelino Camacho al frente, y toda la policía preparada ante las manifestaciones y protestas organizadas por la oposición, Carrero Blanco fue víctima de un atentado de ETA.
Enfermo Franco y desaparecido su «cerebro gris», se mostraron abiertamente las contradicciones del régimen y las rivalidades entre las familias políticas.
Recrudecimiento de la violencia política
Como consecuencia, la violencia política se recrudeció. ETA incrementó sus atentados contra las fuerzas de seguridad del Estado, y apareció un terrorismo ultraizquierdista que tuvo sus principales referentes en el FRAP y el GRAPO.
La unidad de la oposición
Mientras la enfermedad de Franco se agravaba y era frecuentemente hospitalizado, los grupos de oposición materializaron la creación de organizaciones unitarias para conseguir la democracia:
- El PCE adoptó una estrategia de reconciliación y colaboración entre las fuerzas antifranquistas, e impulsó la creación de la Junta Democrática.
- La Junta defendía la formación de un gobierno provisional que implantase un régimen democrático, la amnistía, las libertades políticas y sindicales y la legalización de los partidos políticos.
La reivindicación democrática llegó incluso a las filas del ejército en 1974, donde un grupo de oficiales creó la UMD.
Los problemas que enfrentó el gobierno
La enfermedad le impedía a Franco ejercer el poder, y el gobierno tuvo que hacer frente a:
- La oposición terrorista.
- El conflicto del Sáhara. Este territorio era ambicionado por Argelia, Mauritania y, sobre todo, por Marruecos.
La muerte de Franco
Franco falleció el 20 de noviembre de 1975, dejando tras de sí un régimen anacrónico y en profunda crisis. La pretensión de dejar el futuro de España «atado y bien atado» acabó siendo una ilusión.