La Segunda República: Laicismo, Reforma Militar, Territorial y Educativa
- Iglesia y laicismo
Uno de los primeros objetivos de la República fue limitar la influencia eclesiástica y secularizar la vida social. La Constitución de 1931 establecía la aconfesionalidad del Estado, la libertad de cultos y la supresión del presupuesto destinado al culto y al clero.
Se adoptaron otras medidas, como la Ley de Congregaciones, el cierre de los centros de enseñanza de la Iglesia, la secularización de los cementerios y el matrimonio civil. Esto generó un anticlericalismo popular que derivó en la quema de iglesias y conventos.
Asimismo, la Iglesia se opuso a la República y utilizó su poder de movilización política para que la población católica se mostrase contraria al nuevo régimen.
- La reforma militar
Crear un ejército profesional y democrático
La República pretendió reformar las instituciones militares, modernizando un ejército obsoleto e ineficaz. El objetivo era asegurar su obediencia al poder civil, leal a la República, y poner fin a la tradicional intervención del ejército en la vida política.
Se promulgó la Ley de Retiro de Oficialidad, que ofrecía a los oficiales en activo la posibilidad de retirarse, con el fin de reducir su número. Además, se suprimieron algunos rangos y se cerró la Academia Militar de Zaragoza.
La modernización fue escasa debido a la falta de presupuesto, y pocos oficiales se acogieron al retiro. La reforma fue percibida por algunos sectores como una agresión. Meses después, bajo el mando del general Sanjurjo, algunos militares protagonizaron el primer golpe de Estado contra la República, la «Sanjurjada», que fracasó.
- La reforma territorial
Integrar a los nacionalismos
Aunque España se concebía como una unidad histórica y cultural, se llevó a cabo una reforma territorial mediante la creación de Estatutos de Autonomía para aquellas regiones con sentimientos nacionalistas, a través de un proceso constitucional, plebiscitado y posteriormente aprobado en las Cortes:
- Cataluña: plebiscitado en 1931 y aprobado en las Cortes en 1932.
- País Vasco: plebiscitado en 1933 y aprobado en las Cortes en 1936.
- Galicia: plebiscitado en 1936, pero no llegó a ser aprobado por las Cortes debido al estallido de la Guerra Civil.
- La reforma educativa
Se intentó consolidar una enseñanza pública, obligatoria, gratuita y laica. Se dedicaron numerosos recursos a este fin, como la construcción de escuelas, la creación de plazas de maestros y la concesión de becas. La prohibición a la Iglesia de dedicarse a la enseñanza y el carácter laico de la educación provocaron una «guerra escolar».