Regencia de María Cristina (1885-1902): Consolidación del Sistema y Movimientos Sociales en España

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La Regencia de María Cristina (1885-1902)

Tras la muerte de Alfonso XII en 1885, la vida política española, marcada por la estabilidad y el fin de la guerra carlista, experimentó un nuevo capítulo con la regencia de su esposa, María Cristina. El problema de Cuba, que había sido temporalmente apaciguado tras el acuerdo de Zanjón con los rebeldes en 1878, gracias a la mediación de Martínez Campos, resurgiría más adelante. Durante este periodo, se consolidó el sistema político ideado por Cánovas del Castillo, basado en la alternancia pacífica en el poder entre el Partido Conservador y el Partido Liberal, liderado por Sagasta. Este pacto, conocido como el "Turnismo", se estableció tras la muerte de Alfonso XII y se sustentó en la Constitución de 1876, que había dado inicio a la Restauración en 1875.

El Partido Liberal, durante sus periodos de gobierno, impulsó una serie de leyes que modernizaron el marco legal español: el Código de Comercio (1885), la Ley de Asociaciones (1887), el Código Civil (1889), la instauración del jurado y las primeras leyes sobre accidentes de trabajo para mujeres y niños. Además, se aprobó el sufragio universal masculino en 1890. Sin embargo, este avance legislativo convivía con prácticas de despotismo y manipulación electoral.

El Turnismo y el Caciquismo

El mecanismo del "Turnismo" funcionaba de la siguiente manera: cuando el partido en el poder se consideraba desgastado, se convocaban elecciones que eran sistemáticamente manipuladas. El nuevo gobierno "fabricaba" los resultados a través del "encasillado", una práctica mediante la cual el Ministro de la Gobernación preasignaba los escaños, asegurando la mayoría para el partido entrante y una representación minoritaria para los demás partidos. Los gobernadores civiles, actuando como intermediarios, transmitían estas directrices a una red de caciques locales.

El poder de los caciques se basaba en el control de la administración estatal. A cambio de votos, ofrecían favores y beneficios a los ciudadanos, tanto para ellos como para sus familias. En ocasiones, se recurría al "pucherazo", una manipulación directa de los resultados electorales, alterando el número de votos para asegurar la victoria del partido deseado. La capacidad de manipulación y fraude era menor en las ciudades que en las zonas rurales, donde el control caciquil era más férreo.

La Oposición al Sistema

La España oficial se había distanciado de la España real. El sistema ideado por Cánovas era un sistema cerrado que marginaba a amplios sectores de la sociedad.

Carlismo

Derrotados militarmente en 1876, con Carlos VII exiliado en Valencia, el Carlismo se redujo a un movimiento ideológico y socialmente circunscrito al País Vasco, Navarra y amplias zonas de provincias con arraigadas tradiciones católicas. Se dividió en dos facciones:

  • Fundamentalistas: Fundaron el Partido Tradicionalista, exaltando los valores del catolicismo, la tradición y el antiliberalismo.
  • Neocatólicos: Partidarios de la adaptación y la participación política, fundaron la Unión Católica, que se integró en el Partido Conservador.

El Carlismo se mantuvo vivo hasta el siglo XX.

Republicanismo

La oposición republicana, fragmentada en pequeños grupos, se reorganizó durante la Restauración. Entre las principales corrientes republicanas encontramos:

  • Radicales: Liderados por Ruiz Zorrilla, fundaron el Partido Republicano Progresista. Eran partidarios de la lucha armada y protagonizaron varias insurrecciones.
  • Unionistas: Liderados por Salmerón, defendían la unidad territorial y política del Estado y representaban a un sector de la intelectualidad burguesa.
  • Federalistas: Liderados por Pi i Margall, abogaban por la descentralización del Estado y la creación de una federación.
  • Posibilistas: Liderados por Castelar, se integraron en el Partido Liberal, priorizando la ley y el orden.

Federalistas y unionistas, que creían en la acción política pacífica y legal, unieron sus fuerzas en 1893 en la Unión Republicana.

Movimiento Obrero y Campesino

El movimiento obrero y campesino se organizó durante la Restauración gracias a la libertad de asociación, reunión y expresión.

Anarquismo

Difundido por Fanelli hasta 1879. La Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE), fundada en 1881, contó con figuras como Baroja, Maeztu y Azorín. Sus propuestas incluían el rechazo a cualquier forma de poder, la libertad individual completa, la eliminación del liderazgo, la abolición del Estado y sus instituciones, el igualitarismo y la abolición de la propiedad privada. Abogaban por la revolución violenta a través del terrorismo, la "propaganda por el hecho" y la acción directa. En 1883 se produjeron atentados con fuego y el asesinato de Martínez Campos. En 1897, Cánovas fue asesinado.

Socialismo

Pablo Iglesias fundó el PSOE en 1879 y, posteriormente, la UGT. Defendían la abolición de la propiedad privada, la emancipación de la clase obrera, la revolución social y la lucha contra el Estado burgués. Proponían la dictadura del proletariado como fase transitoria hacia una sociedad sin clases, donde solo existiría la clase trabajadora. No obtuvieron un diputado hasta 1910.

El Surgimiento de los Nacionalismos Periféricos

Durante la Regencia, surgieron movimientos regionalistas y nacionalistas en Cataluña, País Vasco, Galicia, Valencia y Andalucía. Entre 1830 y 1900, el nacionalismo se extendió por Europa, y España no fue una excepción. Estos movimientos estaban vinculados al espíritu romántico y reflejaban los intereses de la pequeña burguesía. El catolicismo fue un elemento importante en este proceso heterogéneo, que abarcaba desde el federalismo y el regionalismo hasta el nacionalismo carlista. El regionalismo se define como un movimiento que reivindica el reconocimiento de la identidad diferencial de una región. Cuando este movimiento enfatiza la división política y reclama un alto nivel de autogobierno, se convierte en nacionalismo.

Nacionalismo Catalán

La Renaixença, surgida en 1830, fue un movimiento intelectual, literario y apolítico basado en la recuperación de la lengua catalana. En 1891, se fundó la Unió Catalanista, de carácter conservador y católico, que no se definía como separatista. En 1901 nació la Lliga Regionalista, un partido conservador, católico y burgués con dos objetivos principales: la autonomía política para Cataluña y la defensa de los intereses económicos de la industria catalana. Sus bases sociales se encontraban en las clases medias y altas.

Nacionalismo Vasco

La supresión de los fueros y la rápida e intensa industrialización, con una poderosa burguesía industrial y financiera ligada a Cánovas, fueron factores clave en el surgimiento del nacionalismo vasco. El PNV, fundado en 1895, defendía la independencia de Euskadi. Se caracterizaba por un radicalismo antiespañol, la exaltación de la etnia vasca y la defensa de la pureza racial, que se traducía en la prohibición de matrimonios mixtos y el rechazo a los inmigrantes que trabajaban en la industria. Su ideología se basaba en el fundamentalismo religioso ("Dios y Leyes Viejas"), la promoción de la lengua vasca y las tradiciones culturales, y un marcado conservadurismo. Su influencia social y geográfica se concentraba en la pequeña y mediana burguesía y el mundo rural, extendiéndose principalmente por Guipúzcoa y Vizcaya, y en menor medida por Álava y Navarra.

Otros Nacionalismos

  • Nacionalismo Gallego: Más débil y tardío. En el contexto del romanticismo tardío, surgió el Rexurdimento, un movimiento cultural que se fue desarrollando gracias al crecimiento de la burguesía.
  • Nacionalismo Valenciano: Más tardío y con menor cohesión.
  • Nacionalismo Andaluz: Reivindicaba la autonomía para el territorio.

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