Evolución Constitucional Española: De 1876 a 1931
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Constitución de 1876
La Constitución de 1876 se fundamenta en la doctrina de la soberanía compartida entre la Corona y las Cortes. Bajo este marco, la Asamblea Constituyente no podía deliberar sobre la monarquía, consolidando un sistema donde el poder del Rey era amplio y los jueces quedaban supeditados al gobierno.
- Doble confianza: El sistema operaba bajo el modelo inglés, donde el gobierno dependía tanto de la Corona como de las Cortes.
- Derechos y libertades: Cánovas del Castillo impulsó una regulación limitada de los derechos, dejando abierta la posibilidad de desarrollo legislativo posterior.
- Sufragio: Inicialmente se basó en el sufragio censitario, dejando la puerta abierta a futuras modificaciones legales.
- Tolerancia religiosa: Se mantuvo una postura ambigua y flexible respecto a la libertad de culto.
Constitución de 1931
La Constitución de 1931 marcó un cambio radical hacia un modelo democrático, donde la soberanía nacional reside en el pueblo. Todos los poderes del Estado emanan de la voluntad popular expresada mediante el sufragio universal, incluyendo por primera vez el voto femenino.
Pilares fundamentales
- Liberalismo político: Se estableció una amplia Carta de Derechos que incluía libertades de expresión, asociación, reunión, inviolabilidad del domicilio y libertad religiosa. Se crearon instituciones clave como el Tribunal de Garantías Constitucionales.
- Distribución del poder: Se buscó un gobierno ágil pero dependiente del Parlamento y del Jefe del Estado.
- Regionalismo (Estado Integral): Se planteó una solución intermedia entre el estado unitario y el federal, permitiendo la creación de estatutos de autonomía bajo principios de igualdad y supremacía del derecho central.
- Laicismo: El artículo 3 declaró explícitamente que el Estado español no tenía religión oficial, lo que generó tensiones significativas con la Iglesia Católica.
- Economía mixta y Estado social: La República promovió un sistema de economía mixta, con intervención estatal en las relaciones laborales, establecimiento de salarios mínimos, seguros sociales y una reforma agraria ambiciosa.